El flemón dental es una de las consultas más habituales en las clínicas dentales, ya que se trata de una patología infecciosa común entre la población. Este flemón dental también es conocido como absceso bucal o absceso dental, comprometiendo tanto la funcionalidad como la salud general del paciente.
En la Clínica Dental Irene Borro, especialistas en ortodoncia, implantes dentales y estética dental en Madrid, vamos a explicarte en qué consiste esta afección, cuáles son sus causas, síntomas y, sobre todo, cómo tratar eficazmente un flemón dental para evitar complicaciones.
¿Qué es un flemón dental?
Un flemón dental es una infección localizada que se manifiesta como una acumulación de pus en los tejidos que rodean un diente o muela. Normalmente, suele formarse en las encías o en la zona periodontal, por lo que comúnmente se le conoce como flemón en la encía.
La infección bacteriana suele comenzar a raíz de una caries no tratada, una enfermedad periodontal avanzada o un traumatismo dental. Cuando las bacterias alcanzan la raíz del diente y su pulpa, el cuerpo responde generando pus, lo que provoca la hinchazón, el dolor y la formación del absceso.
En sus primeras fases, el flemón dental puede no dar síntomas, pero cuando progresa, suele provocar un dolor agudo y visible inflamación facial. Es esencial acudir al dentista ante los primeros signos para evitar que la infección se propague a tejidos más profundos o al hueso maxilar.
¿Cuál es la diferencia entre un flemón y una caries?
Aunque muchas veces se relacionan, no son lo mismo. La caries es el origen de muchas infecciones dentales, ya que perfora el esmalte y permite el paso de bacterias al interior del diente. El flemón dental es la consecuencia de una infección ya instaurada, que ha llegado a comprometer el nervio y los tejidos periapicales.
Causas del flemón dental
La aparición de un flemón se debe a la presencia de gran cantidad de bacterias que acceden a las capas más profundas de nuestros dientes, por lo tanto, las causas de esta están relacionadas con diferentes enfermedades bacterianas:
Caries no tratadas: la infección progresa hasta el nervio dental si no se actúa a tiempo.
Enfermedad periodontal: la gingivitis y la periodontitis avanzadas facilitan la aparición de abscesos.
Higiene oral deficiente: favorece la proliferación de bacterias en dientes y encías.
Traumatismos dentales o presión constante sobre una pieza.
Muelas del juicio: si no erupcionan correctamente, generan zonas de difícil limpieza donde proliferan bacterias.
Tratamientos dentales incompletos o mal realizados: como empastes filtrados o endodoncias fallidas.
En todos estos casos, si no se actúa a tiempo, la infección puede progresar hasta afectar la estructura ósea, provocando problemas más graves como celulitis facial, sinusitis odontógena o incluso infecciones sistémicas.
Síntomas de un flemón dental
Los síntomas de un flemón dental pueden variar en intensidad dependiendo del estado del absceso y de la salud general del paciente. Los más frecuentes son:
Dolor intenso y punzante, sobre todo al masticar. Puede irradiarse hacia la garganta, oído o cuello.
Inflamación visible, especialmente en la cara, mejilla o mandíbula.
Sensibilidad extrema al frío, calor o presión.
Mal aliento y sabor desagradable en la boca debido al pus acumulado.
Fiebre y sensación de decaimiento en fases más avanzadas.
Oscurecimiento del diente si hay necrosis pulpar.
Dificultad para abrir la boca (trismo) o hablar con normalidad.
Presencia de pus, que puede drenar espontáneamente por la encía.
¿Cómo se diagnostica un flemón?
En la Clínica Dental Dra. Irene Borro realizamos una exploración clínica y radiográfica detallada. Con la ayuda de radiografías periapicales u ortopantomografías (panorámicas), podemos evaluar la extensión de la infección, detectar si hay necrosis pulpar, pérdida ósea o afectación de tejidos blandos.
En algunos casos, puede ser necesario complementar con pruebas de vitalidad pulpar o estudios complementarios si se sospechan complicaciones.
Tratamiento para el flemón dental
Ante la sospecha de un flemón, en nuestra clínica dental realizaremos un estudio completo para evaluar la extensión de la infección y aplicar el tratamiento más adecuado:
Control de la infección: mediante antibióticos y antiinflamatorios para reducir la inflamación y el dolor.
Drenaje del absceso si es necesario, para eliminar el pus acumulado.
Tratamiento de la causa: normalmente mediante una endodoncia para salvar la pieza afectada.
En casos graves, puede ser necesaria la extracción del diente si está muy dañado.
Es fundamental no automedicarse y acudir al dentista cuanto antes para evitar la propagación de la infección al hueso o a otras partes del cuerpo.
¿Se puede prevenir un flemón dental?
Sí. La prevención es clave para evitar no solo los flemones, sino múltiples patologías bucodentales. Estas son nuestras recomendaciones:
Cepíllate los dientes al menos dos veces al día con un cepillo de cerdas suaves y pasta fluorada.
Usa hilo dental o cepillos interproximales a diario.
Realiza enjuagues bucales como parte de tu rutina diaria.
Visita al dentista cada 6 meses para revisiones y limpiezas profesionales.
Trata las caries y problemas periodontales de forma precoz.
Limita el consumo de azúcares y bebidas ácidas.
No fumes: el tabaco disminuye las defensas naturales de la boca.
Atiende cualquier molestia antes de que evolucione a infección.
¿Cuánto tarda en curarse un flemón dental?
El tiempo de recuperación dependerá de la gravedad de la infección y del tratamiento aplicado. En general:
El dolor y la inflamación mejoran en 48-72 horas tras comenzar los antibióticos.
La infección suele estar controlada en una semana.
Si requiere endodoncia o extracción, el proceso puede extenderse.
La curación total, incluyendo la cicatrización del tejido afectado, puede llevar de 10 a 15 días.
¿Qué pasa si no se trata un flemón dental
Ignorar un flemón dental puede conllevar consecuencias graves:
Diseminación de la infección al hueso (osteomielitis).
Celulitis facial o abscesos profundos.
Pérdida del diente y de hueso alveolar.
Riesgo de que la infección entre en el torrente sanguíneo (sepsis).
Por eso, no se debe subestimar un dolor dental persistente o una inflamación anormal en la cara. Acude al dentista cuanto antes.
¿Tienes un flemón dental? ¡Te ayudamos!
Desde nuestra clínica dental te animamos a pedir cita si detectas cualquier molestia en tu boca. Un flemón dental no tratado puede derivar en infecciones graves o pérdida dental. Contamos con especialistas en odontología general y cirugía oral que evaluarán tu caso y aplicarán un tratamiento eficaz, con enfoque conservador siempre que sea posible.
¡Pide tu cita sin compromiso en la Clínica Dental Dra. Irene Borro en Madrid y ponle fin al dolor! Tu salud bucodental está en manos de profesionales.





