En ocasiones, muchas personas padecen una molestia caracterizada por sentir sequedad bucal e incluso falta de saliva. En Odontología, esta sensación se conoce como xerostomía, y está provocada por una alteración en las glándulas salivales.

Muchos de nuestros pacientes nos visitan con estos síntomas con regularidad, y diversos estudios han indicado que esta afección afecta uno de cada cinco adultos y a un 40% de la tercera edad, en su mayoría mujeres.

La saliva es fundamenta para nuestra salud bucal, ya que facilita la masticación y la deglución, además de ayudar a limpiar los dientes y encías, reduciendo la acumulación de bacterias y previniendo enfermedades orales.

¿Qué es la xerostomía o boca seca?

La xerostomía es un término médico para referirse a la sequedad bucal crónica o persistente debido a una disminución en la producción de saliva. Este problema puede causar molestias y afectar la salud oral. La saliva desempeña un papel crucial en la salud oral:

  • Facilita la digestión de los alimentos.
  • Hidrata y lubrica la boca, facilitando el habla y la masticación.
  • Previene la acumulación de bacterias, reduciendo el riesgo de caries y enfermedades de las encías.
  • Protege el esmalte dental, neutralizando los ácidos que dañan los dientes.

Cuando la producción de saliva se reduce, aumenta la probabilidad de desarrollar halitosis (mal aliento), caries, infecciones orales y dificultad para tragar.

¿Cuáles son las causas de la xerostomía?

La xerostomía puede ser causada por diversos factores, como efectos secundarios de ciertos medicamentos, enfermedades autoinmunes, radioterapia en la cabeza y el cuello, deshidratación, estrés o daño en las glándulas salivales. Los síntomas comunes de la xerostomía incluyen sequedad en la boca y garganta, dificultad para tragar, sensación de ardor en la boca, halitosis (mal aliento), cambio en el sentido del gusto y aumento del riesgo de caries dental y enfermedades de las encías.

Estrés, ansiedad o depresión

Los trastornos emocionales pueden afectar el funcionamiento del sistema nervioso autónomo, el cual regula la actividad de las glándulas salivales. Cuando el cuerpo se encuentra bajo estrés crónico, puede producirse una alteración en la secreción de saliva, generando sequedad en la boca y garganta.

Además, el uso de ciertos fármacos para tratar la ansiedad y la depresión puede agravar este síntoma.

Medicamentos

Más de 500 medicamentos tienen como efecto secundario la reducción del flujo salival. Entre los más comunes se encuentran:

  • Antihistamínicos (para alergias).
  • Antihipertensivos (para la presión arterial).
  • Diuréticos (para eliminar líquidos).
  • Antidepresivos y ansiolíticos.
  • Fármacos para el tratamiento del cáncer.

Si experimentas boca seca crónica y estás bajo tratamiento con alguno de estos fármacos, es recomendable consultar a tu médico para evaluar alternativas.

Enfermedades y trastornos médicos

La boca seca puede estar relacionada con enfermedades sistémicas que afectan la función de las glándulas salivales. Algunas de las más frecuentes son:

  • Síndrome de Sjögren: una enfermedad autoinmune que ataca las glándulas productoras de saliva y lágrimas, causando sequedad extrema.
  • Diabetes mellitus: los niveles elevados de glucosa en sangre pueden provocar deshidratación y boca seca.
  • Hipotiroidismo: la alteración en la producción de hormonas tiroideas puede disminuir la actividad de las glándulas salivales.
  • Enfermedades neurológicas (Parkinson, Alzheimer, esclerosis múltiple): pueden afectar los nervios que controlan la producción de saliva.
  • VIH/SIDA: algunas infecciones oportunistas relacionadas con el virus pueden provocar alteraciones en la producción de saliva.

Radioterapia y tratamientos oncológicos

Las personas que reciben radioterapia en la cabeza y el cuello pueden sufrir daños en las glándulas salivales, reduciendo drásticamente su capacidad de producir saliva. En algunos casos, la sequedad bucal se vuelve permanente.

Por otro lado, ciertos medicamentos utilizados en la quimioterapia pueden alterar la composición y cantidad de saliva, aunque en la mayoría de los casos la producción se normaliza tras finalizar el tratamiento.

Factores ambientales y hábitos de vida

  • Deshidratación: no beber suficiente agua puede reducir el flujo salival.
  • Consumo excesivo de cafeína o alcohol: estas sustancias son diuréticas y favorecen la pérdida de líquidos.
  • Fumar y mascar tabaco: el tabaco irrita las glándulas salivales y disminuye la producción de saliva.
  • Respiración bucal: las personas que respiran por la boca debido a alergias, congestión nasal crónica o apnea del sueño pueden experimentar mayor sequedad oral.
  • Dieta inadecuada: una alimentación rica en azúcares y ultraprocesados y baja en frutas y verduras puede afectar la producción de saliva.

Tratamiento para la boca seca

El tratamiento de la boca seca dependerá de la causa subyacente y del impacto que tenga en la salud bucal y general del paciente. A continuación, se detallan algunas de las estrategias más efectivas para aliviar sus síntomas y mejorar la producción de saliva.

Hidratación adecuada

Beber agua con frecuencia en pequeños sorbos ayuda a mantener la boca hidratada. Incluir en la dieta frutas y verduras con alto contenido en agua, como sandía, melón y pepino, también favorece la hidratación. Es recomendable evitar bebidas con cafeína, alcohol y azúcares, ya que pueden empeorar la sequedad.

Estimulación natural de la saliva

Masticar chicles o caramelos sin azúcar con xilitol favorece la producción de saliva y previene la caries. Alimentos fibrosos como manzanas, zanahorias o apio también estimulan la salivación. Los masajes en las glándulas salivales, situadas en la mandíbula y mejillas, pueden ser una técnica útil.

Enjuagues y productos específicos para boca seca

El uso de enjuagues bucales sin alcohol ayuda a mantener la boca hidratada. También existen geles y sprays humectantes que proporcionan alivio. En casos más severos, los sustitutos de saliva artificial pueden ser una alternativa eficaz.

Higiene bucodental adecuada

Cepillarse los dientes con pasta fluorada tres veces al día y usar hilo dental previene caries y enfermedades de las encías. Es importante evitar enjuagues bucales con alcohol, ya que pueden aumentar la sequedad. Las visitas regulares al dentista permiten detectar y tratar problemas derivados de la xerostomía.

Uso de humidificadores

Un humidificador en la habitación, especialmente por la noche, puede mejorar la humedad del aire y reducir la sequedad bucal.

Cambios en la alimentación y hábitos

Reducir el consumo de tabaco y alcohol es clave, ya que afectan la producción de saliva. También se recomienda evitar alimentos muy ácidos, secos o picantes, que pueden irritar la boca, e incluir más frutas y verduras en la dieta.

Odontóloga - Directora Clínica Licenciada en Odontología por la Universidad Europea de Madrid. Máster oficial en Endodoncia Avanzada, Universidad Europea de Madrid. Diplomada en Cirugía Bucal, Universidad Complutense de Madrid.