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El dolor orofacial es una experiencia sensorial desagradable que afecta las estructuras de la boca, la cara, la cabeza y el cuello. Puede manifestarse de diversas maneras, desde molestias leves hasta dolores intensos y crónicos, y puede ser resultado de una amplia gama de condiciones y trastornos. Este tipo de dolor puede provenir de los dientes, las encías, la mandíbula, los músculos faciales, los nervios o incluso estar asociado con trastornos como la migraña o la artritis.

Sus efectos pueden ser profundos, afectando la capacidad para hablar, comer e incluso para llevar a cabo actividades cotidianas. Las causas pueden variar desde lesiones físicas hasta problemas dentales, trastornos de la articulación temporomandibular (ATM), estrés o incluso malos hábitos como apretar los dientes.

 

¿Qué es el dolor orofacial?

En el ámbito de la odontología y la medicina, el término «orofacial» se refiere a todo lo relacionado con la región oral y facial. Esta área incluye la boca, los dientes, las encías, la mandíbula, los músculos faciales, los nervios, los labios, las mejillas y la articulación temporomandibular (ATM). El término «oro» se deriva del latín «os» que significa «boca», y «facial» se refiere a lo que es relativo a la cara.

El dolor orofacial es toda aflicción que se da en la boca, rostro, cabeza y cuello. Puede ser agudo o crónico, constante o intermitente, y puede presentarse como dolor, ardor, punzadas o molestias. El diagnóstico preciso del dolor orofacial puede ser complejo, ya que puede ser causado por una variedad de factores. 

Los profesionales de la salud, incluidos odontólogos, médicos especializados en dolor, neurólogos y fisioterapeutas, pueden trabajar en conjunto para identificar la causa subyacente y determinar el mejor enfoque de tratamiento, que puede incluir desde medicamentos y terapias físicas hasta cambios en el estilo de vida y estrategias de manejo del dolor a largo plazo.

 

¿Cuál es la causa del dolor orofacial?

El dolor orofacial puede tener múltiples causas, y a menudo es el resultado de una combinación de factores. Algunas de las causas más comunes incluyen:

Problemas dentales

Caries, abscesos, enfermedad de las encías o periodontitis, sensibilidad dental, fracturas dentales o maloclusión (mala alineación de los dientes).

 

Trastornos de la articulación temporomandibular (ATM)

Disfunción en la articulación que conecta la mandíbula con el cráneo, como la dislocación de la mandíbula, artritis, desgaste del cartílago en la articulación o tensión muscular en la zona.

 

Traumatismos

Lesiones físicas en la boca, la mandíbula o la cara debido a accidentes, golpes, caídas o intervenciones dentales invasivas.

 

Condiciones médicas

Neuralgia del trigémino, migrañas, sinusitis crónica, infecciones dentales o sinusales, trastornos del sueño como el bruxismo (rechinar los dientes) o apnea del sueño.

 

Factores psicológicos y de comportamiento

Estrés emocional, ansiedad, depresión que pueden llevar a tensión muscular en la mandíbula y la cara, así como malos hábitos como morderse las uñas, apretar o rechinar los dientes.

 

Postura y hábitos diarios

Una mala postura corporal, especialmente al sentarse o dormir, puede contribuir a la tensión muscular facial y mandibular.

 

Trastornos sistémicos

Algunas condiciones médicas, como fibromialgia, lupus, diabetes o trastornos autoinmunes, pueden manifestarse con dolor orofacial como síntoma.

 

¿Qué incidencia tiene el dolor orofacial?

El dolor orofacial es un problema común que afecta a una parte significativa de la población en muchos países, incluyendo España. Se estima que una proporción considerable de la población española experimenta algún tipo de dolor orofacial durante sus vidas. Las afecciones como la disfunción temporomandibular (DTM), trastornos dentales, neuralgia del trigémino, migrañas relacionadas con la mandíbula, entre otros, contribuyen a esta incidencia.

Los estudios epidemiológicos anteriores han demostrado que las afecciones orofaciales y la disfunción temporomandibular pueden afectar a aproximadamente el 5-12% de la población general en algunos países europeos. Estas cifras pueden variar dependiendo de la región, los grupos de edad y otros factores.

El dolor orofacial no solo tiene un impacto en la salud física, sino que también puede afectar la calidad de vida, el bienestar emocional y las actividades diarias de quienes lo experimentan. Debido a su complejidad y variedad de causas, el tratamiento del dolor orofacial a menudo requiere un enfoque multidisciplinario que puede involucrar a odontólogos, médicos de atención primaria, especialistas en dolor, fisioterapeutas y otros profesionales de la salud.

 

¿Cómo se clasifica el dolor orofacial?

El dolor orofacial se puede clasificar en diversas categorías según sus características, ubicación y posibles causas. Algunas de las clasificaciones comunes incluyen:

 

Por ubicación anatómica:

  • Dolor dental: Relacionado con los dientes, encías o estructuras dentales.
  • Dolor de la articulación temporomandibular (ATM): Asociado con la mandíbula y la articulación temporomandibular.
  • Dolor miofascial: Provocado por la tensión muscular en la cara y el cuello.

Por duración:

  • Agudo: Dolor de corta duración, usualmente menos de seis meses.
  • Crónico: Persistente y de larga duración, generalmente más allá de seis meses.

Por origen y causa:

  • Dolor neuropático: Resultante de daño o disfunción del sistema nervioso.
  • Dolor somático: Proveniente de estructuras somáticas como músculos, huesos o tejidos blandos.
  • Dolor referido: Experimentado en una ubicación diferente a la fuente real del dolor. Por ejemplo, el dolor de un problema dental puede sentirse en otra parte de la cara.

Por patología específica:

  • Trastornos temporomandibulares (TMD): Incluyen la disfunción de la articulación temporomandibular y los músculos asociados.
  • Neuralgia del trigémino: Dolor facial intenso y repentino debido a la irritación del nervio trigémino.
  • Migrañas relacionadas con la mandíbula: Migrañas que afectan la región facial y pueden estar asociadas con la función mandibular.

Por factores desencadenantes:

  • Dolor asociado con el estrés: Tensiones musculares y dolor resultante del estrés emocional.
  • Dolor por trastornos del sueño: Como el bruxismo nocturno (rechinar de los dientes).

 

Tratamientos para el dolor orofacial

El tratamiento para el dolor orofacial varía según la causa específica del problema. Si el origen está en la salud dental, un dentista determinará el tratamiento adecuado, que puede incluir desde extracciones hasta cuidados de las encías o incluso correcciones de ortodoncia.

En algunos casos, se requerirá la ayuda de otros profesionales, como logopedas, especialmente cuando se detectan malos hábitos desde la infancia que contribuyen al dolor.

El dolor siempre indica que algo no está bien, ya sea en la salud general o en la bucal. Es esencial consultar a un dentista de confianza para detectar cualquier problema a tiempo. Con un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento, es posible revertir la situación y recuperar la salud bucal.

 

Importancia del tratamiento para el dolor orofacial

El tratamiento del dolor orofacial es crucial por varias razones fundamentales:

  • Mejora de la calidad de vida: el dolor orofacial puede ser debilitante, afectando la capacidad para hablar, comer, dormir y llevar a cabo actividades diarias normales. Un tratamiento efectivo puede aliviar el dolor y mejorar la calidad de vida del paciente.
  • Prevención de complicaciones: algunos tipos de dolor orofacial pueden estar asociados con afecciones subyacentes que, si no se tratan, pueden causar complicaciones graves. Por ejemplo, las infecciones dentales no tratadas pueden extenderse y provocar complicaciones sistémicas.
  • Evita el empeoramiento del dolor: en muchos casos, el dolor orofacial puede empeorar si no se aborda adecuadamente. Tratarlo a tiempo puede prevenir su cronicidad y su intensificación.
  • Mejora de la salud general: el dolor crónico puede tener impactos negativos en la salud física y mental. Su tratamiento puede ayudar a reducir el estrés, mejorar el estado de ánimo y promover el bienestar general.
  • Prevención de daños adicionales: en situaciones como el bruxismo (rechinar de los dientes) crónico, el tratamiento puede prevenir el desgaste excesivo de los dientes y el daño a las estructuras dentales.

 

Consejos para prevenir el dolor orofacial en la Clínica Dental de la Dra. Borro

 

En la Clínica Dental de la Dra. Irene Borro, nos esforzamos por garantizar tu bienestar oral. Para prevenir el dolor orofacial, te recomendamos mantener revisiones dentales regulares, practicar una excelente higiene bucal y considerar protectores bucales en actividades de riesgo. Controlar el estrés, mantener una buena postura y evitar malos hábitos como morderse las uñas también son clave. Una dieta equilibrada y la corrección de problemas de alineación dental pueden prevenir molestias futuras. Estamos comprometidos en ofrecerte cuidados personalizados para mantener tu sonrisa radiante y libre de dolor. ¡Tu salud bucal es nuestra prioridad absoluta en la Clínica Dental de la Dra. Borro!

Odontóloga - Directora Clínica Licenciada en Odontología por la Universidad Europea de Madrid. Máster oficial en Endodoncia Avanzada, Universidad Europea de Madrid. Diplomada en Cirugía Bucal, Universidad Complutense de Madrid.

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