Artículo publicado por Clínica Dental Dra. Irene Borro.
Revisado clínicamente por Dra. Maite Herrera · Periodoncista y Cirujana Oral · Nº de colegiada: 28009015.
Última revisión: julio 2026. Próxima revisión prevista: julio 2027.
En resumen: Las encías retraídas o recesión gingival se producen cuando el tejido de la encía se reduce y deja expuesta la raíz del diente. La causa más frecuente es la enfermedad periodontal, aunque también pueden influir el bruxismo, el cepillado agresivo o factores genéticos. Detectada a tiempo, la retracción leve se frena con tratamiento periodontal. En casos avanzados puede ser necesaria una cirugía de injerto de encía.
Las encías retraídas son uno de los problemas periodontales más frecuentes y, a menudo, uno de los que más tarda en detectarse. La retracción gingival avanza de forma progresiva y sin dolor en muchos casos — hasta que la raíz queda suficientemente expuesta como para generar sensibilidad o que el paciente note que sus dientes «parecen más largos». En este artículo explicamos por qué ocurre, cómo reconocerlo y qué opciones de tratamiento existen.
¿Qué son las encías retraídas y por qué son un problema?
La recesión gingival es la pérdida progresiva del tejido de la encía que rodea y protege la raíz del diente. Cuando la encía se retrae, la raíz queda expuesta — una zona más porosa y sensible que el esmalte, y más vulnerable al ataque bacteriano.
Las consecuencias de no tratar la retracción gingival son:
- Sensibilidad dental aumentada al frío, calor o alimentos dulces.
- Mayor riesgo de caries en la raíz expuesta.
- Pérdida progresiva del hueso de soporte.
- Movilidad dental y, en último término, pérdida de la pieza.
La retracción no se recupera sola. Una vez que la encía se ha retraído, el tejido perdido no vuelve sin intervención. Por eso la detección temprana es clave.
¿Cuáles son las causas de las encías retraídas?
Enfermedad periodontal
Es la causa más frecuente. La gingivitis no tratada progresa a periodontitis, que destruye los tejidos de soporte — encía, ligamento periodontal y hueso — y provoca retracción gingival. Sin tratamiento periodontal, la retracción continúa avanzando.
Cepillado agresivo
Cepillar con demasiada fuerza o con cerdas duras daña el tejido gingival de forma mecánica. Es una causa frecuente en pacientes con buena higiene pero técnica incorrecta — la encía se retrae por traumatismo repetido, no por infección.
Bruxismo
El rechinamiento y apriete dental genera fuerzas excesivas sobre los dientes y los tejidos de soporte. Con el tiempo puede provocar retracción gingival, desgaste del esmalte y movilidad dental. En estos casos el tratamiento de la retracción debe acompañarse del control del bruxismo — habitualmente con férula de descarga.
Factores genéticos
Algunas personas tienen un biotipo gingival fino — encía delgada y poco voluminosa — que es más susceptible a la retracción ante cualquier agresión, ya sea bacteriana o mecánica. No es algo modificable, pero sí hay que tenerlo en cuenta en el plan de tratamiento.
Tabaquismo
El tabaco reduce el flujo sanguíneo en los tejidos gingivales, dificulta la cicatrización y aumenta el riesgo de enfermedad periodontal. Además, puede enmascarar el sangrado — uno de los primeros síntomas — retrasando el diagnóstico.
Enfermedades sistémicas
La diabetes mal controlada, enfermedades inmunodepresoras y otras condiciones sistémicas favorecen la infección periodontal y la pérdida de soporte dental.
¿Cómo saber si tienes encías retraídas?
Las señales más habituales son:
- Sensibilidad dental — especialmente al frío o al tomar alimentos dulces. Es uno de los primeros síntomas.
- Dientes que parecen más largos — la raíz expuesta hace que la proporción visual del diente cambie.
- Línea visible en la base del diente — se aprecia la unión entre la corona y la raíz, que normalmente queda cubierta por la encía.
- Sensación de que los dientes se mueven — en fases avanzadas, cuando hay pérdida de hueso asociada.
Es importante tener en cuenta que la retracción leve puede no dar síntomas claros. La exploración periodontal en consulta — con sonda periodontal — permite medir con precisión el nivel de la encía y detectar la retracción antes de que sea visible a simple vista.
Si notas sensibilidad o tus dientes parecen más largos que antes, pide cita.
Valoramos el estado de tus encías y te explicamos si hay retracción y qué grado tiene. Estamos en Chamartín (Madrid) · 910 526 246.
¿Cuál es el tratamiento para las encías retraídas?
El tratamiento depende de la causa y del grado de retracción:
Reeducación en técnica de cepillado
Cuando la causa es el cepillado agresivo, el primer paso es corregir la técnica y cambiar a un cepillo de cerdas suaves. En muchos casos esto es suficiente para frenar la progresión en retracciones leves.
Tratamiento periodontal
Si hay enfermedad periodontal activa, hay que tratarla primero — con curetaje o raspado y alisado radicular — antes de abordar la retracción. Sin controlar la infección, cualquier intervención sobre la encía está comprometida.
Control del bruxismo
En pacientes con bruxismo, la férula de descarga nocturna reduce la presión sobre los dientes y los tejidos periodontales, frenando la progresión de la retracción.
Cirugía de injerto de encía
En retracciones moderadas o avanzadas, la única forma de recuperar el tejido perdido es mediante cirugía periodontal. La técnica más habitual es el injerto de tejido conectivo tomado del paladar, que se coloca sobre la zona retraída. Para saber cuándo está indicada la cirugía y qué evidencia hay sobre las distintas técnicas, puedes leer nuestro artículo sobre recesión gingival: qué dice la evidencia sobre cuándo tratar y con qué técnica.
Si tienes sensibilidad dental o llevas tiempo sin revisión periodontal, pide cita.
Valoramos el estado de tus encías y te explicamos qué opciones tienen sentido en tu caso.
Fuentes de referencia:
SEPA — Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (sepa.es) · Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región (Madrid).
¿Las encías retraídas se pueden recuperar?
El tejido gingival perdido no se regenera solo. En retracciones leves el objetivo es frenar la progresión con tratamiento periodontal y corrección de hábitos. En retracciones moderadas o avanzadas, la cirugía de injerto de encía permite recuperar cobertura radicular de forma predecible en la mayoría de los casos.
¿Las encías retraídas duelen?
No siempre. La retracción leve puede ser completamente asintomática. El primer síntoma habitual es la sensibilidad dental al frío o al dulce. En fases avanzadas puede aparecer dolor al masticar o sensación de presión. La ausencia de dolor no indica que la situación sea estable.
¿El bruxismo puede causar encías retraídas?
Sí. Las fuerzas excesivas del bruxismo sobre los dientes y los tejidos periodontales pueden provocar retracción gingival, especialmente en pacientes con biotipo gingival fino. El tratamiento debe incluir el control del bruxismo, habitualmente con férula de descarga nocturna.
¿Cuánto dura la recuperación tras un injerto de encía?
La cicatrización inicial dura entre 2 y 4 semanas. La integración completa del injerto se evalúa a los 3-6 meses. Durante las primeras semanas hay que evitar cepillar la zona operada y seguir las instrucciones postoperatorias del especialista.
¿Dónde está la clínica de la Dra. Borro?
En Calle Clara del Rey 58, Chamartín (Madrid, 28002). Teléfono: 910 526 246. Accesible desde Avenida de América, Prosperidad y Conde de Orgaz.





