El mewing ha surgido como un fenómeno viral en las redes sociales, captando la atención de miles de personas que buscan mejorar su apariencia facial y postura mediante este método. Se promociona como una técnica simple que puede remodelar la mandíbula, corregir la alineación dental y definir los rasgos faciales. ¿Qué es exactamente el mewing y qué evidencia respalda sus afirmaciones? En este artículo, exploraremos en detalle esta tendencia, examinando su origen, sus fundamentos y su impacto en la salud oral y facial.

¿Qué es el mewing?

El mewing es una técnica que busca mejorar la apariencia facial y la postura mediante la corrección de la posición de la lengua y la mandíbula. Fue desarrollada por el ortodoncista británico Dr. John Mew, de ahí su nombre. 

La práctica del mewing implica colocar la lengua en el paladar duro, justo detrás de los dientes superiores, y mantener esta posición durante todo el día, incluso al respirar y tragar. Se argumenta que esta posición lingual ayuda a promover el desarrollo óseo facial adecuado, alineando los dientes y mejorando la estructura facial. 

Además, el mewing promueve una respiración nasal profunda y una postura corporal erguida, lo que puede tener beneficios adicionales para la salud. Aunque el mewing ha ganado popularidad en las redes sociales como una forma de mejorar la estética facial de forma natural, su eficacia y seguridad no están respaldadas por evidencia científica sólida y su aplicación debe ser supervisada por profesionales de la salud bucal.

¿Para qué se usa esta técnica?

La técnica del mewing se utiliza con el propósito principal de mejorar la apariencia facial y la postura, así como para promover un desarrollo óseo facial adecuado. Algunos de los objetivos específicos para los cuales se utiliza el mewing incluyen

Corección de la mordida

hjSe afirma que el mewing puede ayudar a corregir problemas de maloclusión dental, como la sobremordida, la mordida abierta o la mordida cruzada, al promover una alineación más adecuada de los dientes y la mandíbula.

Definición de la mandíbula

Se cree que el mewing puede ayudar a fortalecer los músculos de la mandíbula y definir la línea de la mandíbula, lo que puede mejorar la apariencia facial y proporcionar un perfil más estético.

Mejora de la postura

Al promover una respiración nasal profunda y una posición lingual correcta, el mewing también puede ayudar a mejorar la postura corporal, reduciendo la tensión en el cuello y los hombros y previniendo problemas de espalda.

Promoción del desarrollo facial adecuado

Se argumenta que el mewing puede influir en el crecimiento y desarrollo óseo facial en los niños y adolescentes, ayudando a maximizar su potencial genético para una estructura facial armoniosa y bien equilibrada.

Mejora de la salud respiratoria

Al alentar la respiración nasal en lugar de la respiración oral, el mewing puede ayudar a mejorar la salud respiratoria al filtrar y humidificar el aire inspirado, reducir la sequedad bucal y prevenir problemas respiratorios como los ronquidos.

Si bien estos son algunos de los usos potenciales del mewing según sus defensores, es importante tener en cuenta que la eficacia y seguridad de esta técnica no están respaldadas por evidencia científica sólida y su aplicación debe ser supervisada por profesionales de la salud bucal.

¿El mewing funciona?

Aunque el mewing ha ganado popularidad en las redes sociales como una técnica para mejorar la apariencia facial y la postura, es importante destacar que no existe evidencia científica sólida que respalde su eficacia. 

A pesar de las afirmaciones de sus defensores, quienes argumentan que el mewing puede corregir la maloclusión dental, definir la mandíbula y mejorar la postura, no hay estudios clínicos controlados que demuestren de manera concluyente sus beneficios.

El mewing se basa en teorías anatómicas y fisiológicas sobre el desarrollo facial y la función muscular, pero hasta la fecha, no hay evidencia científica sólida que respalde sus afirmaciones. 

Los pocos estudios que han investigado el tema son limitados en tamaño y alcance, y no proporcionan pruebas concluyentes de la eficacia del mewing para lograr sus objetivos propuestos.

Además, el mewing puede no ser adecuado o seguro para todas las personas, especialmente si se practica de manera excesiva o incorrecta. Colocar la lengua en el paladar duro de forma continua puede ejercer presión sobre los dientes y las estructuras bucales, lo que podría tener efectos adversos sobre la salud dental a largo plazo.

Posibles consecuencias del mewing para la salud oral

Desgaste dental 

Mantener la lengua en posición contra el paladar duro durante largos períodos de tiempo puede ejercer presión sobre los dientes, lo que potencialmente podría provocar desgaste dental. Esto podría aumentar el riesgo de erosión del esmalte dental y sensibilidad dental, así como predisponer a problemas como la caries dental y la enfermedad periodontal.

Cambios en la oclusión 

El mewing prolongado o excesivo podría alterar la posición de los dientes y la mandíbula, lo que podría afectar la oclusión dental o mordida. Esto podría conducir a problemas de maloclusión, como sobremordida, mordida abierta o mordida cruzada, que pueden requerir tratamiento ortodóncico para corregirse.

Tensión muscular 

Mantener la lengua en una posición específica durante largos períodos de tiempo puede provocar tensión en los músculos faciales y del cuello. Esto podría resultar en fatiga muscular, rigidez, dolor de mandíbula y dolores de cabeza tensionales.

Problemas en la articulación temporomandibular (ATM) 

El mewing incorrecto podría ejercer presión adicional sobre las articulaciones temporomandibulares (ATM), que conectan la mandíbula con el cráneo. Esto podría contribuir al desarrollo de trastornos temporomandibulares (TMJ), como dolor, clics, chasquidos o limitación en la apertura de la boca.

Problemas de respiración

En algunos casos, el mewing puede interferir con la respiración nasal adecuada, especialmente si se practica de manera excesiva. Esto podría dificultar la respiración durante el sueño y contribuir a problemas como los ronquidos y la apnea del sueño.

Es importante tener en cuenta que estas consecuencias son potenciales y pueden variar según la técnica utilizada, la frecuencia de práctica y la respuesta individual del paciente. Antes de comenzar cualquier técnica de mewing o cambio en la rutina de cuidado oral, es recomendable consultar con un profesional de la salud bucal para evaluar los riesgos y beneficios específicos para su situación.

Odontóloga - Directora Clínica Licenciada en Odontología por la Universidad Europea de Madrid. Máster oficial en Endodoncia Avanzada, Universidad Europea de Madrid. Diplomada en Cirugía Bucal, Universidad Complutense de Madrid.