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¿A que no estabas al tanto de que puedes percibir los sabores de tus comidas favoritas gracias a tus papilas gustativas? Pues sí, ¡así es! Estas son capaces de distinguir los múltiples y diversos sabores que suelen contener los alimentos.

Cada una de ellas se encarga de ofrecer la percepción de los dulces, salados, amargos, ácidos… así como nuestros sabores favoritos y que tanto disfrutamos. En la mayoría de los casos, cada sabor depende de la concentración que contenga de ciertos componentes.

Puede que esta información te resulte un poco engorrosa y difícil de digerir, sin embargo, no tienes de qué preocuparte. En la Clínica Dental Madrid Dra. Borro, nuestros especialistas se encargarán de solventar las dudas que te puedan surgir al respecto. Asimismo, nos comprometemos a solucionar cualquier afección que pueda estar perjudicando tu salud bucodental.

Si quieres saber más acerca del tema en cuestión y descubrir los maravillosos beneficios que tienen para ti estos pequeños receptores gustativos, lo único que debes hacer es seguir leyendo. ¡A por ello!

¿Qué son las papilas gustativas?

Son unas pequeñas protuberancias sensoriales que se hallan en diversas zonas de nuestra lengua, las cuales se encargan de percibir los sabores contenidos en cualquier alimento que sueles ingerir a lo largo del día.

Estas pueden observarse a simple vista. Seguro que te preguntas cómo puedes hacerlo… ¡Es muy sencillo! Simplemente tienes que abrir la boca, sacar la lengua y mirar en un espejo. ¿Puedes ver esos bultitos encima de tu lengua? Pues sí, esas son tus papilas gustativas. En algunos casos pueden contener dentro de sí unos sensores gustativos que poseen ciertos pelos pequeñísimos y susceptibles denominados “cilios”.

Los cilios se encargan de enviar mensajes a tu cerebro con cada alimento que ingieres. Mediante este proceso tienes la posibilidad de percibir los distintos sabores. En la mayor parte de los casos, cada ser humano cuenta con una cantidad de entre 9.000 y 10.000 sensores gustativos que se regeneran de dos a tres o, incluso, cuatro semanas.

Sin embargo, esta modalidad con el tiempo puede carecer y afectarnos. Es decir, conforme más nos acercamos a la edad adulta, algunas de esas protuberancias gustativas se vuelven imposibles de regenerar. Alrededor del 56 % de las personas mayores cuentan solamente con 5.000 sensores que a pesar de seguir funcionando de manera correcta, y sin ningún tipo de interrupción, no suelen percibir con exactitud la distinción de los múltiples sabores.

Es por ello que algunas comidas se perciben de forma distinta en un niño, un adulto o un anciano. De igual modo, la distinción de sabores no solo se debe a estos majestuosos sensores, sino también a los sensores olfativos. ¡Sí, así es! Todo ese mérito de saborear y/o disfrutar tus comidas favoritas se adjudica a ambos factores trabajando en conjunto.

¿Qué son los sensores olfativos?

Los sensores olfativos te ayudan a oler y a mandar mensajes de desagrado, exquisitez y cualquier otra emoción al cerebro. Este proceso ocurre porque mientras masticas, la comida libera ciertas sustancias químicas. Así, dichos sensores colaboran con cada una de tus papilas con el objetivo de generar el verdadero sabor de esa riquísima comida, transmitiendo el mensaje de exquisitez, por ejemplo, al cerebro.

Por este motivo, cuando te encuentras enfermo y padeces una congestión nasal, puedes notar los sabores de las comidas que ingieres alterados con respecto a la normalidad. Este proceso se debe a que tu nariz se encuentra obstaculizada y no tiene acceso a percibir dichas sustancias.

¿Cómo se divide cada papila gustativa?

Como es bien sabido estos sensores gustativos no suelen ser homogéneos, por lo que pueden encontrarse en diversas regiones del área lingual y de diferentes maneras, tamaños, percepciones, texturas y tipos.

Es por esto que cuando masticas un alimento, es posible notar con más magnitud un sabor en un área definida de la lengua que en otra. A continuación, te mostramos las tipologías que engloban tus papilas gustativas:

  • Caliciformes: Estas son consideradas unas de las más extensas y acostumbran a estar ubicadas a modo de V. Además, pueden encontrarse dentro de ellas ciertas papilas gustativas. Estas te dan la sensación de sabor amargo.
  • Fungiformes: El característico “fungi” proviene de la forma del hongo. Esta tipología también puede acoger dentro de sí misma ciertas papilas y células sensoriales. Por lo general, suelen hallarse al final de la lengua y se encargan de distinguir los sabores dulces.
  • Foliadas: Suelen representarse en forma de hoja y se encuentran en los laterales. Del mismo modo que las anteriores, se pueden observar dentro ciertas papilas gustativas. Están menos avanzadas que las demás y, por lo general, distinguen los sabores salados. Se hallan en los pliegues laterales y en el dorso.
  • Filiformes: Se considera la tipología más común de las papilas linguales. Acostumbran a ser pequeñas y redondas. Por lo general, contiene una apariencia cónica o cilíndrica y permanecen presentes durante la base lingual. Son propensas a percibir cambios bruscos de temperatura y la textura de los alimentos que ingieres.

¿Qué factores son perjudiciales para estos sensores gustativos?

En la mayoría de los casos, fumar perjudica de manera notoria la producción de papilas. No obstante, también existen otros elementos que afectan a la funcionalidad de las mismas. Te detallamos algunos de ellos:

  • Alteraciones de las papilas

Del mismo modo en que ocurre con las piezas dentales, las encías o nuestro paladar, los mencionados sensores pueden sufrir ciertas afecciones. Estas ocasionan la inflamación de las mismas debido al contacto diario de las diferentes sustancias químicas.

La alteración llega a ser realmente incómoda, puesto que interfiere en la percepción de los múltiples sabores y ocasiona sensación de ardor o hinchazón. Es fundamental destacar que estas situaciones son provocadas por los alimentos que se ingieren.

  • Papilitis lingual

Se trata de una afección que origina unas abolladuras. Esta especie de granitos suelen ser de color rojo o blanco y por lo general perjudica a las fungiformes.

Tras largos años de estudios y casos atendidos no se ha identificado con exactitud los indicios de esta afección, sin embargo, su aparición puede llegar a tener relación con la ingesta de comidas con alto índice de picante, cambios hormonales, estrés o alergias. En la gran mayoría de casos suele ser un evento transitorio que no requiere de ningún método.

  • Presencia de toxinas en la lengua

Pueden encontrarse en el consumo excesivo de los cigarrillos y/o las bebidas alcohólicas. Estas toxinas suelen causar degeneración sensorial y, por esa razón, las personas fumadoras poseen menor percepción de los múltiples sabores que otras. Dichos elementos se consideran realmente tóxicos y dañinos para el organismo y suelen perjudicar directamente a la lengua al estar constantemente en contacto.

  • Alimentos con altos índices de ácido

El consumo de estos alimentos puede producir una inflamación en la zona lingual, lo cual generaría un efecto temporal transitorio leve que se puede solventar en un tiempo de dos a tres semanas.

Lo mismo puede ocurrir en el momento de ingerir bebidas o alimentos muy calientes. La percepción de los distintos sabores se verá alterada y posiblemente la lengua permanezca irritada durante unas cuantas horas.

  • Lesiones en el área lingual

Es muy normal que en el momento de realizar el proceso de masticación, por accidente, acabes mordiendo tu propia lengua. También que por alguna razón aparente, como el roce de los tratamientos ortodóncicos o un cepillado brusco, la misma padezca ciertas lesiones. Al ocurrir esto, las papilas gustativas tienden a inflamarse y ver afectadas cada una de sus funciones.

  • Sistema inmunitario debilitado

Ciertos componentes externos como el estrés, influyen negativamente en nuestras propias defensas. Esta debilitación del sistema inmune acarrea muchas veces la inflamación de las papilas.

  • Infecciones en la zona lingual

Existe una serie de patologías que propician la inflamación de las mismas. Como puede ser el caso de lengua geográfica o candidiasis oral. La primera desarrolla una inflamación que se muestra a modo de pequeñas manchas de color blanco o rojo, mientras que la segunda nace de una infección originada por la existencia del hongo candida albicans.

Clínica Dental Dra. Borro: cuidamos de tu salud bucodental

Nuestros especialistas se encargan de ayudarte a solventar cada una de tus inquietudes con respecto a este maravilloso y saborizante tema, así como de ofrecerte todos sus conocimientos de manera agradable y carismática.

Cabe destacar que sea cual sea el especialista que se encargue de tu caso, te proporcionará el tratamiento que mejor se adapte a tus necesidades: ¡en la Clínica Dental Dra. Borro la calidad y profesionalidad está garantizada!

Recuerda que si padeces alguna anomalía en el área lingual o cualquier afección que pueda estar perjudicando tu salud bucodental, no debes ignorar la sintomatología. Acude a vernos a la mayor brevedad y juntos podremos tratar cualquier problema que presentes. ¿A qué esperas para contactarnos? ¡Te estamos esperando!

Dra. Irene Borro

Odontóloga - Directora Clínica Licenciada en Odontología por la Universidad Europea de Madrid. Máster oficial en Endodoncia Avanzada, Universidad Europea de Madrid. Diplomada en Cirugía Bucal, Universidad Complutense de Madrid.

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