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Los dientes incluidos, retenidos o impactados, son aquellas piezas dentales que no han erupcionado durante el periodo habitual y que, por ende, continúan incluidos en el interior del hueso maxilar a pesar de haberse formado completamente.Uno de los abordajes más habituales a la hora de tratar los dientes incluidos es la fenestración dental.  

¿Qué es una fenestración dental? 

Una fenestración dental es un procedimiento odontológico a través del que se pretende trasladar los dientes incluidos a la arcada. Esta técnica consiste en retirar el hueso y la mucosa que se acumula cerca del diente que no ha erupcionado con normalidad. 

Es importante fenestrar los dientes incluidos, ya que, de no hacerlo, el diente impactado podría afectar a los dientes adyacentes, así como dañar sus raíces o provocar quistes. 

Una vez se libera el diente incluido, su corona queda visible y se procede a instalar un sistema de ortodoncia, con el objetivo de trasladarlo hasta la arcada y asegurar su correcta posición. 

Esta intervención suele realizarse con anestesia local y tiene una duración aproximada de 30 minutos. Resulta indolora y su postoperatorio dura en torno a los dos o tres días. 

¿Cómo se lleva a cabo una fenestración dental?

La fenestración es una técnica dental que requiere la colaboración de dos especialistas: el cirujano maxilofacial y el ortodoncista. El cirujano maxilofacial será en encargado de abrir una ventana en la encía y remover el hueso y la muscosa que impiden la erupción del diente, de modo que la corona quede visible. 

Una vez retirados los puntos de la intervención, es el ortodoncista quien coloca un bracket en el diente, cuya finalidad es tirar progresivamente de la pieza afectada hasta que ocupe su lugar en la arcada dental que ya se habrá creado a través de un tratamiento de ortodoncia. 

¿Qué dientes pueden permanecer incluidos? 

Lo bien cierto es que tanto los dientes de leche como los dientes definitivos pueden permanecer incluidos. Sin embargo, el proceso de inclusión es más habitual entre los cordales (mulas del juicio) o en los caninos superiores

Los caninos son las últimas piezas dentales en emerger y es frecuente que no tengan espacio suficiente para salir. 

Este es problema que se da con bastante frecuencia, sobre todo en la población mayor de 15 años. 

Las consecuencias de un diente incluido pueden llegar a ser graves, por lo que es fundamental su detección temprana. Para poder diagnosticar los dientes incluidos, se lleva a cabo una radiografía panorámica de la cavidad oral que permita descartar otras patologías más graves, así como a determinar las causas del retraso de la erupción dental. 

Causas y complicaciones derivadas de los dientes retenidos 

A pesar de que no en todos los casos existe un factor claro que determine por qué hay un diente incluido, algunas de las causas más comunes de este proceso son: 

  • Infecciones.
  • Traumatismos.
  • Genética.
  • Falta de espacio en la boca. 
  • Malnutrición.

En cuanto a las consecuencias derivadas de las inclusiones dentarias, pueden ser muchas y algunas muy graves. 

Se puede dar que el diente retenido adquiera una malposición y, en consecuencia, impacte contra otras piezas dentales vecinas. Este hecho deriva a su vez en otra serie de complicaciones: 

  • Reabsorción de la raíz. 
  • Daños en la estructura anatómica: seno maxilar, troncos nerviosos, raíces de dientes adyacentes…).
  • Infecciones.
  • Alteraciones en el resto de dientes: que pueden provocar apiñamiento.
  • Aparición de bolsas periodontales.
  • Problemas de masticación.
  • Formación de caries por placa acumulada entre los dientes y encías.
  • Desarrollo de quistes o tumores.
  • Molestia crónica en la boca. 
  • Maloclusión. 

Recomendaciones para la recuperación tras una fenestración dental 

Tras esta intervención es habitual sentir ciertas molestias, como hinchazón o malestar, aunque suelen aliviarse con la ingesta de determinados analgésicos o antiinflamatorios combinados con otros fármacos. Además, os traemos una serie de recomendaciones que pueden ayudaros a tener una recuperación más rápida y cómoda tras una fenestración de caninos, como por ejemplo: 

  • Mantener una dieta blanda y extremar la higiene en el área afectada.
  • Cepillarse los dientes con cepillos que tengan cerdas blandas, de forma leve y sin tocar la zona afectada. 
  • Complementar el cepillado habitual con el uso de colutorios de clorhexidina o con agua con sal. 
  • Evitar comer alimentos duros, fumar y el ejercicio físico intenso durante los días posteriores. 

Fenestración de canino

Los caninos o colmillos tienen un papel importante tanto en la funcionalidad como en la estética de la boca. Participan de forma activa en el proceso de masticación y ayudan a que la sonrisa sea armónica, ya que son unos dientes bastante visibles. 

Cuando el canino permanece incluido, se lleva a cabo una fenestración de canino. En este procedimiento, el cirujano realiza una pequeña incisión en el lugar donde está el canino retenido y el ortodoncista coloca un bracket o soporte que ayude en la tracción del colmillo. 

La fenestración de caninos se realiza con anestesia local.

 ¿Cuándo erupcionan los caninos?

La erupción del canino se produce alrededor de los 13 años, sin embargo, es recomendable no esperar hasta esa edad y realizar una ortopantomografía a los ocho o nueve años para comprobar que erupcionan todas las piezas dentales y que no existen obstáculos en su erupción.

Los caninos son muy importantes en la arcada dental, ya que son los dientes más fuertes que soportan y dirigen los movimientos de la cavidad oral, por este motivo es necesario que se apliquen todos los métodos necesarios para obtener su correcta erupción. 

¿Por qué no erupcionan correctamente los caninos? 

Existen varios motivos por lo que los caninos pueden quedar retenidos o incrustados en el maxilar. Entre las razones principales destacamos:

  • Traumatismos en la niñez.
  • Falta de espacio debido a la pérdida prematura dentaria en el maxilar. 
  • Maloclusiones dentales como la mordida cruzada. 
  • Genética. 
  • Posición indebida que desencadena graves complicaciones, como infecciones, problemas de oclusión, desarrollo de quistes, daños en la estructura ósea maxilar o reabsorción de la raíz, entre otros.
  • Caries en dentición de leche sin tratar con pérdida de espacio.
  • Dientes supernumerarios.
  • Ausencia congénita de incisivos laterales.
  • Tumores benignos.
  • Transposiciones dentarias.

La fenestración es un procedimiento breve, pero el proceso completo finaliza una vez que el diente se sitúa correctamente en la arcada dental a través del tratamiento de ortodoncia. El cirujano oral y el ortodoncista son los especialistas encargados de decidir si la tracción del canino es viable o no. 

Fenestración dental en la Clínica dental Irene Borro

Si crees que puedes tener un diente incluido, recomendamos que acudas a la clínica dental lo antes posible para poder tratarlo. En la clínica dental Irene Borro en Madrid la primera cita es gratuita. Pide cita y consúltanos tus dudas, estaremos encantados de poder ayudarte y devolver la salud y la estética a tu sonrisa. 

Odontóloga - Directora Clínica Licenciada en Odontología por la Universidad Europea de Madrid. Máster oficial en Endodoncia Avanzada, Universidad Europea de Madrid. Diplomada en Cirugía Bucal, Universidad Complutense de Madrid.

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