Si tienes dudas sobre lo que son los tonsilolitos o cáseum estás en el lugar indicado. Desde la Clínica Dental Dra. Irene Borro te vamos a explicar todo lo que debes saber sobre esta afección. Pese a que se trata de una patología muy poco frecuente, es interesante que la conozcas, ya que podría ser la causante de enfermedades orales y de graves problemas de halitosis, entre otras cosas.
La clave para entender todo sobre los tonsilolitos es que tengas claro qué son las amígdalas y para qué sirven. En cada uno de los lados de tu garganta tienes una amígdala, que forman parte de tu sistema linfático. Por lo tanto, su función es la de protegerte de infecciones de todo tipo.
En nuestra clínica dental en Madrid, aunque no tratamos dicha patologia, estamos muy comprometidas con la salud bucodental. En la cavidad oral son muchas las infecciones que pueden darse, por ello diseñamos abordajes terapéuticos a medida. Nuestro objetivo es evitar daños en la boca, causados por infecciones bacterianas, sobre todo.
Cáseum o cálculos amigdalinos: ¿Qué son?
Las amígdalas que se encuentran ubicadas a cada lado de tu garganta tienen la misión de proteger al resto del organismo de microorganismos infecciosos. Por ello, se encargan de filtrar todo lo que pasa por esa zona (alimentos), con el fin de detectar microorganismos dañinos y evitar que circulen por el cuerpo.
Los tonsilolitos son, ni más ni menos, que unas calcificaciones que pueden formarse en las amígdalas, debido a ese filtrado. Por lo tanto, se les conoce como cálculos amigdalinos o cáseum y están formados por restos de comida, sobre todo.
Muchas personas confunden a los tonsilolitos con la amigdalitis, cuando la realidad es que se trata de afecciones completamente distintas. La amigdalitis es una inflamación de las amígdalas que, además, es bastante prevalente y fácil de diagnosticar. Sin embargo, el cáseum parece piedras blanquecinas, ubicadas en la zona.
Algo muy importante es que los tonsilolitos no forman parte de las patologías consideradas como graves. De hecho, su presencia no resulta preocupante en absoluto. Aunque, hay casos en los que estas calcificaciones generan molestias serias a quienes las sufren.
Los tonsilolitos aparecen cuando se acumula comida en la zona de las amígdalas. Son las bacterias de la boca las encargadas de crear estos cálculos en forma de piedras en las amígdalas. Lo más característico de esta afección es que suele estar asociada al mal aliento notable. También es habitual las molestias graves al tragar con normalidad.
Causas de los tonsilolitos o cáseum
La formación de piedras en las amígdalas es algo poco prevalente y pueden surgir por diferentes causas. De hecho, saber cuáles son los factores de riesgo de esta enfermedad es muy importante para trabajar en la prevención del cáseum:
- Higiene bucodental: cuando existen problemas bacterianos en la cavidad oral la incorrecta higiene bucal suele ser su origen más importante. Por ello, con el fin de evitar este tipo de problemas en la garganta, te recomendamos que extremes tus rutinas de limpieza bucodental. Lávate los dientes entre dos y tres veces al día, usando un cepillo dental de calidad. No te olvides de extraer las bacterias alojadas en espacios interdentales y de limpiar la lengua y la cara interna de las mejillas. El irrigador dental es una herramienta esencial para mejorar la limpieza de tus dientes.
- El dentista: con el propósito de evitar la aparición de patologías orales, como la tonsilolitis, es importante que acudas periódicamente a la clínica dental. En las revisiones rutinarias podemos detectar enfermedades incipientes. Además, te sometemos a limpiezas dentales profesionales de manera periódica, que nos permiten evitar enfermedades bucodentales varias.
- Las bacterias orales: son las bacterias de la boca las encargadas de generar cáseum o piedras en las amígdalas. Eliminarlas es fundamental, pero solo se puede conseguir mediante buenas técnicas de profilaxis oral.
- Saliva: si sufres complicaciones en la correcta producción de saliva, podría darse el caldo de cultivo perfecto para que se desarrollen los tonsilolitos. Por lo tanto, si sufres xerostomía debes de acudir al dentista para minimizar sus consecuencias.
- Malos hábitos: fumar de manera habitual también está detrás de la formación de cálculos amigdalinos.
- Es un factor de riesgo para los tonsilolitos los procesos infecciosos que cursan con mucosidad y la pérdida de leucocitos.
Síntomas de los tonsilolitos
- Halitosis: es, sin duda, el síntoma más importante de la formación de tonsilolitos. Normalmente, quien los padece, suele presentar un mal aliento que no se va con la higiene oral.
- Dolor a la hora de tragar los alimentos.
- Formación de las famosas piedras blancas en las amígdalas.
- A veces, se genera una rara sensación de cuerpo extraño en la garganta.
- Dolores de garganta.
- También es frecuente que la tonsilolitis desemboque en una amigdalitis.
- El oído es un órgano que está muy cerca de las amígalas. Por ello, es frecuente que los tonsilolitos acaben generando dolores de oído.
- Presencia de infecciones bacterianas en la cavidad bucodental.
¿Cómo podemos prevenir la aparición de los tonsilolitos?
Una buena higiene oral
- epillado diario: cepilla tus dientes dos veces al día, al menos durante dos minutos cada vez, con un cepillo de cerdas suaves y una pasta dental con flúor. Asegúrate de llegar a todas las superficies de los dientes, incluyendo la parte posterior y la línea de las encías.
- Hilo dental a diario: el hilo dental es esencial para eliminar la placa y las bacterias de entre los dientes, donde el cepillo de dientes no puede llegar. Usa hilo dental una vez al día, antes o después del cepillado.
- Enjuagues bucales: un enjuague bucal con antiséptico puede ayudar a reducir la cantidad de bacterias en la boca y prevenir la formación de tonsilolitos. Busca enjuagues que contengan cloruro de cetilpiridinio (CPC) o hexidina.
- Limpieza de lengua: no olvides limpiar tu lengua con un raspador o un cepillo de dientes suave para eliminar las bacterias y restos de comida que pueden albergarse en ella.
Hidratación adecuada
- Bebe mucha agua: la hidratación es fundamental para mantener la boca húmeda y prevenir la sequedad, que puede contribuir a la formación de tonsilolitos. Beber agua con regularidad durante el día ayuda a eliminar las bacterias y mantener la boca limpia.
- Evita bebidas azucaradas: las bebidas azucaradas, como los refrescos y los jugos, pueden aumentar el crecimiento de bacterias en la boca y contribuir a la formación de tonsilolitos. Limita su consumo y opta por agua, té sin azúcar o bebidas con edulcorantes artificiales.
Hábitos saludables
- Deja de fumar: fumar irrita la garganta y aumenta el riesgo de formación de tonsilolitos. Si fumas, dejar este hábito es una de las mejores cosas que puedes hacer por tu salud bucal en general.
- Modera el consumo de alcohol: el alcohol también puede irritar la garganta y contribuir a la formación de tonsilolitos. Bebe alcohol con moderación y evita consumirlo antes de acostarte.
- Alimentación equilibrada: una dieta saludable y rica en frutas, verduras y fibra puede ayudar a mantener tu sistema inmunológico fuerte y prevenir infecciones, incluyendo la formación de tonsilolitos.
- Visitas regulares al dentista: acude al dentista para revisiones y limpiezas dentales regulares, al menos cada seis meses. El dentista puede detectar y tratar cualquier problema de salud bucal que pueda contribuir a la formación de tonsilolitos.
Aunque nosotros no tratamos dicha patología siempre es conveniente una revisión con el odontólogo para hacer una valoración del caso y derivar al especialista.





